sábado, 11 de marzo de 2017

Práctica 13

Reflexiona sobre las expectativas sobre las capacidades y comportamientos


1. Una alumna agrede a otra en un conflicto:

Reunimos a las dos alumnas y al resto del grupo-clase para fomentar el diálogo y la escucha activa por parte de todos, así como la empatía, implicando a los alumnos en las situaciones de conflicto que puedan surgir en clase.

Primero, escucharemos los motivos y aportaciones de los alumnos sobre esta situación en concreto, pues depende bastante de si ha habido actuaciones a la inversa antes de llegar a esta situación.

Explicamos a los infantes que todas las acciones tienen sus consecuencias, así pues, castigaremos a la alumna que agrede en consecuencia con la agresión realizada.
Además, instaremos a la alumna que agrede o a ambas, dependiendo de los motivos, a que se pidan disculpas delante de todos.

2.Una alumna termina la actividad muy rápido pero con esfuerzo mínimo, bastante mejorable:

Sugerimos a la alumna que, a pesar de estar bien, siempre se podría mejorar dándole algún ejemplo (pinta mejor esto, o ¡mira, falta tu nombre!). Cuando lo vuelva a traer, si lo ha mejorado la felicitamos, si no, intentaremos de nuevo que lo mejore, nunca diciéndole que está mal, si no que podría mejorarlo.

3.Explicación de instrucciones para realizar una actividad:

Esto lo haríamos de diferente manera en función del grado de dificultad de la actividad. En caso de que fuese difícil para la edad de los niños, explicaremos la actividad paso a paso y luego todos juntos la haríamos por cada paso, también se puede hacer de manera individual si esperamos a que todos acaben cada paso para pasar al siguiente. De esta manera evitamos que los niños se frustren por no saber hacerlo o por ser más lentos y propiciamos que hablen entre ellos y se ayuden. En caso de que la actividad fuese normal o fácil, explicaríamos los pasos a dar y conforme acabasen, les corregiríamos. 

  4.Una alumna trae chocolate para almorzar el día de la fruta: 

Le comentaremos a la alumna, que aunque ese día no ocurre nada, es el día de la fruta y le decimos que a la próxima vez, tendrá que traer la pieza de fruta que más le guste.
Debido a que a los niños les encanta ser el centro de atención, para favorecer que la traiga la siguiente vez, indicaremos que si la trae, podrá enseñarla a toda la clase.

Si esta situación es continua, comunicaremos a la familia de la alumna la importancia de este día para una forma de vida más saludable de su hijo; además, ofrecemos que les insistan a los niños que la “seño” les obliga a llevarla a clase, pudiendo así, fomentar la toma de fruta para aquellos niños que no les gusta. . 

  5.Nuestra compañera de nivel no comparte la importancia de programar una unidad didáctica sobre la TV: 

Podemos llegar a un acuerdo entre todas, en este caso podríamos aceptar no hacer la unidad didáctica sobre la TV, pero sí que insistiríamos hablar de ella como tema transversal.

  6.La madre y el padre de una alumna no asisten a ninguna reunión: 

Esta situación depende de si los padres nos han dado unas razones de porqué no asisten a las reuniones. En caso de que sean motivos, por ejemplo, laborales, intentaremos tener unas reuniones individuales con ellos, siempre y cuando, veamos que ellos también tienen interés por conocer lo que hace o deja de hacer su hijo.


  7.Una alumna llega tarde casi todos los días:

No reñiremos a los alumnos, ya que ellos no son los gestores de su tiempo; hablaríamos con la alumna y/o los padres para identificar los motivos de su reiterada tardanza. 

Ofreceremos nuestro apoyo o posibles soluciones, en la medida de lo posible, para mejorar esta situación.

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